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domingo, 11 marzo, 2007
Música y Terapia Ocupacional
Por Diego Cifuentes
Definición:
Según la Federación Mundial de Musicoterapia, WFMT, la musicoterapia es “la utilización de la música y/o de sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un Musicoterapeuta calificado, con un paciente o grupo, en un proceso destinado a facilitar y promover comunicación, aprendizaje, movilización, expresión, organización u otros objetivos terapéuticos relevantes, a fin de asistir a las necesidades físicas, psíquicas, sociales y cognitivas. La Musicoterapia busca descubrir potenciales y/o restituir funciones del individuo para que el / ella alcance una mejor organización intra y/o interpersonal y, consecuentemente, una mejor calidad de vida. A través de la prevención y rehabilitación en un tratamiento."
Origen:
Desde tiempos inmemoriales, la música ha estado presente en la vida del ser humano, desde el silbido de llamado producido al soplar entre las manos juntas, hasta la más compleja composición orquestal, la percusión tribal, el latido cardiaco percibido por el feto durante su estancia en el vientre materno, son elementos sonoros que se han utilizados como elementos de la musicoterapia. La filosofía de los Persas e Hindúes señala que el origen del mundo sería a partir de una sustancia acústica existente en el vacío, así de trascendental es la importancia que el hombre le a dado a la música y sus elementos constituyentes. Los primeros escritos acerca de los efectos terapéuticos de la música datan de año 1500 a.C. en Egipto, donde señalan que la música aumentaría la fertilidad en las mujeres; se sabe también que los griegos Platón y Aristóteles “recetaban” música y danza para curar diversas afecciones del pueblo, los autores consideran a estos personajes como precursores de la práctica clínica en musicoterapia; durante la época medieval, a mediados del siglo XVI, Gianbattista della Porta, señalaba que la confección de instrumentos musicales con materiales provenientes de plantas medicinales, produciría efectos positivos sobre diversas enfermedades; durante el siglo XVII, se realizaron una serie de tesis doctorales acerca de los efectos de la vibración producida por la música, se sabe que estos estudios derivaron en la actualidad, en la tesis de que la vibración produce cambios en la secuencia de DNA-RNA. La musicoterapia como tal, es decir como disciplina clínica y académica comenzó en 1919, a cargo de Margaret Anderton, quien utilizaba la música como elemento terapéutico, en los hospitales durante la primera guerra mundial posteriormente impartió los primeros cursos de musicoterapia en la Universidad de Columbia, finalmente la musicoterapia llega a Latinoamérica en 1966, con la formación de la escuela de musicoterapia en Argentina, a cargo del pionero sudamericano en la disciplina, Rolando Benenzon.
Método de la Musicoterapia:
Para acotar mi análisis, me centraré en el modelo e R. Benenzon, que representa el actuar musicoterapéutico en Latinoamérica y además representa las bases históricas de la profesión. La musicoterapia, considera al ser humano, al igual que la terapia ocupacional, como un ser bio-psico-social, histórico, en el cual influyen todas las manifestaciones sonoras desde su estado fetal hasta su muerte, es por esto, que se utiliza el concepto de “identidad sonora” o ISO, esta identidad, consiste en “el conjunto de energías sonoras, acústicas y de movimiento, que pertenecen a un individuo y lo caracterízan” , esto es, todos los engramas mnémicos del individuo en su relación con el medio sonoro, individual y cultural, que lo sigue desde su nacimiento hasta la actualidad y que determina una serie de respuestas en torno a determinados sonidos.
Para la intervención, la musicoterapia utiliza el complejo Sonido-ser humano-sonido, que está compuesto por cinco fases o elementos: los productores de sonidos (instrumentos, cuerpo, etc.); los estímulos (Palabras, ruidos, silencio, etc.); los receptores periféricos (oído, tacto, etc.); el sistema nervioso central (medula, bulbo, tálamo corteza); y finalmente la respuesta (motriz, comunicacional, etc.) ultima fase producida por el ser humano, por eso la característica cíclica de este complejo, se produce un sonido, es percibido por el indivíduo y finalmente es este mismo quien desencadena una respuesta sonora.
La musicoterapia, al trabajar con elementos sonoros, principalmente provenientes de la música, en su actuar terapéutico utiliza sobremanera el lenguaje no-verbal, esto ya que busca, entre otras cosas, el rompimiento de bloqueos corporales en la persona, así como la apertura de nuevos canales de comunicación. Esta profesión tiene un importante componente psicoanalítico, ya que busca, a través del sonido, provocar estados regresivos que fomenten la apertura de estos canales de comunicación, busca la conexión con el inconsciente para hacerlo consciente.
El encuadre musicoterapéutico es otro elemento presente en el método de esta disciplina, desde las características del suelo del lugar donde se realizará la sesión hasta el conocimiento de su propia ISO por parte del terapeuta, son fundamentales a la hora de realizar una sesión. El uso de distintas tonalidades musicales también es un elemento muy potente de la musicoterapia, ya que está comprobado que distintas tonalidades están relacionadas con distintos estados de ánimo.
Para la evaluación en MT, el terapeuta, hace una revisión del todo el pasado musical del sujeto, desde cual fue la primera canción que escuchó, pasando por la tradición folclórica que lo antecede, hasta la música que escucha en la actualidad. Incluso Gabrielle Boissier ha implementado un método diagnóstico llamado “Test Proyectivo Sonoro”, que en términos simples es similar al test de Rorscharch pero en base a sonidos característicos. Esto a sido usado tanto en personal sin enfermedad como en pacientes neuróticos o psicóticos.
La musicoterapia utiliza elementos de la expresión corporal como la eukinética, y la coordinación por imitación kinética, el manejo de la energía tiempo y espacio se conduce a través de distintos episodios rítmicos tanto para evaluar como al grupo como para la intervención terapéutica en sí, el musicoterapeuta, desarrolla habilidades para, a través del sonido y de su cuerpo, guiar al grupo en actividades coordinadas, para el trato individual o para utilizar la musicoterapia como prefacio a una sesión de dinámica grupal.
A través de la musicoterapia, el terapeuta busca el “darse cuenta” del sujeto, conocer los propios jueces que existen en la mente a causa de la formación musical que obtuvieron en el pasado.
Efectos de la Musicoterapia:
Benenzon señala 4 Efectos principales de la música, para esto, utilizaré los ejemplos que este presenta en su libro “Musicoterapia: de la teoría a la practica”.
Efecto Terapéutico: la Musicoterapia permite la modificación del entorno entre al niño autista y su familia, esto a través de la generación de un espacio vincular, principalmente entre la madre y su hijo, tomando elementos del vínculo que existe entre los dos durante el período de gestación.
• Efecto Psicoprofiláctico: La comunicación de la madre con el feto, a través de elementos sonoros y también la estimulación del recién nacido, puede prevenir futuros problemas de comunicación con el medio y potenciar cualidades del individuo.
• Efecto Rehabilitador: En pacientes con afecciones respiratorias, la confección de instrumentos musicales adaptados a su condición, permite la ejercitación pulmonar, fortalece el autoestima y previene el deterioro.
• Efectos Negativos: Aquí se plantean el uso de la música funcional, por ejemplo la que se usa en algunas empresas, para hacer menos tediosa la labor productiva, esto lo único que logra es un aislamiento cognitivo, sensitivo y social del los trabajadores, se podría decir que es un elemento del capitalismo que niega la consciencia de explotación por parte del trabajador; también se plantea el condicionamiento producido por el uso de grabaciones de latidos cardiacos para acallar el llanto de los bebés, esto podría producir estados regresivos profundos que pueden derivar en autismo y finalmente el uso de altos volúmenes en la música electrónica, o el uso de walkman, esto porque se genera un proceso de disociación de los cinco sentidos , ya que se aísla el oído de los demás sistemas perceptivos y claramente lleva a un deterioro del sistema auditivo
• Efectos biológicos:Tanto la frecuencia respiratoria, como el latido cardiaco, son modificados por la intensidad y frecuencia del ritmo musical, con ritmos de más de 60 pulsos por minuto, la frecuencia respiratoria experimenta un alza.
El tono y la flexibilidad del sistema muscular son poderosamente influenciados
por el tono, el sonido y la vibración musical, tal como fue demostrado
por el profesor Olav Skilie en Noruega. La música con frecuencias
entre 40-66 hertz, reduce la tensión muscular y relaja a los niños.
Hoy en día este efecto se conoce como Terapia Vibroacústica,
de gran poder curativo en procesos de dolores musculares.
La música alta o ruidosa puede elevar en varios grados la temperatura
corporal mientras que la suave y de cadencioso ritmo, puede disminuirla.
El Centro de Investigaciones de Stanford California, encontró que
la euforia experimentada mientras escuchaban música los sujetos de
estudio y la "sanación química" creada por el gozo
y las emociones producidas por la riqueza musical de ciertas piezas de películas,
cantos religiosos y cuartetos, produjeron estados de anestesia al dolor
y mejoraron el sistema inmune.
Estos experimentos también hallaron que las inyecciones de Naloxona,
una droga bloqueadora de las endorfinas, interrumpía la sensación
tranquilizante de escuchar música.
Un estudio de la Universidad del Estado de Michigan reportó que escuchar 15 minutos de música, incrementaba los niveles de Interleukina 1 en la sangre e 12,5 a 14%. Las interleukinas son sustancias que aparecen en la adecuada respuesta del sistema inmune.
Musicoterapia y TO:
“El hacer música incluye tanto actividades musicales orientadas al proceso como al producto. Orientadas al proceso significa que las conductas e interacciones que ocurren mientras se hace música son el foco principal de la terapia” (Unkefer 1990).
La Asociación Americana de Musicoterapia señala que esta profesión es de similares características que la Terapia Ocupacional, al respecto no ahondan mayormente, pero a mi parecer, considerándome un “estudioso“ de la musicoterapia, la relación estaría en el componente motivacional tanto intrínseco como extrínseco de ambas profesiones, también en la consideración holística del sujeto como un ser bio-psico-social; en la consideración histórica de la persona, y finalmente, en la naturaleza musical del hombre, así como su naturaleza ocupacional.
El Conocimiento de la Músicoterapia, por parte del Terapeuta Ocupacional, le abre un nuevo camino en su actuar profesional y al mismo tiempo le entrega nuevas herramientas al T.O. que siempre busca elementos creativos para la práctica. Sin embargo, la delgada línea que separa la diferencia entre “músicoterapia” y “terapia con música”, lleva muchas veces a quines no manejan en un 100% la disciplina, a cometer el error de decir que SINDO Terapeutas Ocupacionales, han logrado juntar la T.O. con la MT, solamente porque sus pacientes realizaron actividades de ergoterapia mientras escuchaban música. Desde mi perspectiva, es muy posible llegar a crear la “músicoterapia Ocupacional” , como la han llamado algunos autores, pero esto solo será posible gracias a la investigación rigurosa y objetiva, que logre encontrar los elementos en común de cada disciplina.
Bibliografía Recomendada:
• Musicoterapia Norte - Definición de Musicoterapia - World
Federation of Music Therapy
• Termavital Magazine - Beneficios de la Musicoterapia
• Asociación Castellano-Leonesa para el Estudio,Desarrollo
e Investigación de la Musicoterapia y la Arteterapia - Breve Historia
de la Musicoterapia
• Terapia Ocupacional.com - Musicoterapia: La utilización de
las actividades musicales en el campo de la Psiquiatría - Iratxe
Pérez Elizalde
• Revista TOG - "Musico Terapia Ocupacional - ¿Qué
es lo que nos une?"- Iratxe Pérez Elizalde
• Benenzon, R. (2000) - "Musicoterapia: De la Teoría a
la Practica" - Ed. Paidos - Cap. 1,2,6,10 y 17
• Benenzon, R. (1998) - "La Nueva Musicoterapia" - Ed. Lumen
- Pags 6,7, 21 y 203
• Gallardo, R.D. (1998) - "Musicoterapia y Salud Mental"
- Ed. Universo - Cap. II y III
• Ristad, E. (1982) - "La Música en la Mente" - Ed.
Cuatro Vientos - Cap. 2 y 5
Diego Cifuentes
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